viernes, 27 de mayo de 2011

La anti-cultura de las drogas

Muchos jóvenes buscamos continuamente una forma de "culturización social masiva" a través de la cual logremos ser una sociedad avanzada. Como jóvenes buscamos la forma más apropiada para lograrlo a través del estudio, y muchas veces también denigramos y blasfemamoms de aquellos que no buscan esta misma forma de desarrollo tan trascendental.
Si pensamos un poco más allá de la perspectiva subjetiva, nos daremos cuenta de que es algo contradictorio luchar por un ideal de progreso y hallar un poco de "calma y tranquilidad" en el consuelo de las drogas.

¿Es en alguna medida coherente el hecho de querer un país libre de guerrilla (y por ende libre de cualquier instituición militar obsolota), y aún así contribuir de manera directa al abastecimiento de estos grupos que se hacen llamar "revolucionarios" cuando no son más que terroristas sin quehaceres al comprar y consumir droga?
Pues esta es la realidad juvenil que nos atañe. Factualmente, durante la marcha que se realizó en contra de la privatización de la educación superior hace unas semanas, podía claramente olerse en el ambiente ese aroma característico, y bien conocido, de la marihuana; mientras los jóvenes gritábamos arengas por el progreso.
Para muchos puede que estos hechos hayan pasado desapercibidos, pero si de verdad analizamos un poco, no será difícil darse cuenta de la ironía del asunto, e incluso de lo gracioso que puede ser que jóvenes unidos en una marcha por el progreso y por la educación permitamos que nuestros compañeros se sienten en una esquina, con una pequeña papeleta cilíndrica carburándose, mientras indirectamente matan a miles de campesinos trabajadores, donan su dinero al narcotráfico, al conflicto armado y a la corrupción y contribuyen a la autodestrucción nacional que nos consume desde las entrañas.

Es sólo un punto de vista, pero si yo de verdad quiero el progreso nacional, prefiero quedarme en la seguridad de mi casa leyendo libros de filosofía, instruyéndome en el arte y educando mis pensamientos antes que salir a regalar mi dinero a las "FARC" o a cualquier otro grupo insurgente NARCOTERRORISTA sin fundamentos ni razón de ser. Piénsenlo.

domingo, 8 de mayo de 2011

Qué es una sustancia psicoactiva?

Una definición técnica (como las que uno usualmente roba de
Wikipedia) para lo que es una sustancia psicoactiva versa así:


"Toda sustancia química de origen natural o sintético que al introducirse por cualquier vía (oral-nasal-intramuscular-intravenosa) ejerce un efecto sobre el sistema nervioso central (SNC), compuesto por el cerebro y la médula espinal, de los organismos vivos. Estas sustancias son capaces de inhibir el dolor, modificar el estado anímico o alterar las percepciones.
Se considera que una sustancia psicoactiva genera adicción en su consumidor cuando cumple al menos tres de cuatro requisitos:
  1. Genera síndrome de abstinencia al dejar de consumirla.
  2. Llevan al consumidor a la reincidencia.
  3. Es utilizada con fines recreacionales, no terapéuticos.
  4. Tiene la capacidad de influir cambios sobre las funciones normales de la mente del consumidor."
Podemos bien deducir, entonces, qué sustancias se pueden considerar psicoactivas y cuáles como una droga, pues coloquialmente tendemos a llamar ambas de la misma manera sin conocer su verdadera diferencia.
Encontramos dentro de las SPA (Sustancias Psico-Activas) la siguiente clasificación que separa algunas de las sustancias de acuerdo a los efectos que genera en el organismo:
Se clasifican por su estructura química, entendiéndose los siguientes grupos:
Son aquellas drogas que alteran la percepción. Las más conocidas son el LSD y la mescalina, la marihuana, los inhalantes y chamico que también son depresores, pensando también en sustancias psicoactivas, al igual que cierto tipo de hongos.